Las moléculas en suspensión son de varios tipos:
- olores (huevos podridos, abono, pintura fresca).
- toxinas o venenos (gases militares, ácido cianhídrico, isocianatos).
- agentes corrosivos (dióxido de azufre, cloro).
- agentes oxidantes (ozono).
- agentes irritantes (cebolla).
Numerosas moléculas son conocidas por sus efectos nocivos en el hombre y el medio ambiente. Una vez inhaladas, no se quedan en los pulmones. Pueden alcanzar la circulación sanguínea y, después, el cuerpo entero. También pueden penetrar a través de la piel. También pueden afectar de forma seria a los procesos industriales sensibles y dañar de forma irreversible las obras de arte frágiles expuestas en museos y galerías.
Los filtros de partículas no pueden retener las moléculas en suspensión. En su lugar, utilizamos procesos de adsorción que emplean carbón activo, aluminio activado y/o resinas intercambiadoras de iones.
Aplicaciones para filtros moleculares
Las aplicaciones que necesitan una filtración molecular son extremadamente diversas y se encuentran en cada uno de los principales segmentos de mercado de Camfil Farr.
Actividades terciarias: Protección de personas.
Debido a nuestras actividades de trabajo y ocio, pasamos la mayor parte del tiempo en el interior de los edificios. De esta forma, con la ventilación necesaria de los edificios, nos exponemos cada vez a las partículas y a contaminación gaseosa procedente del aire exterior.
Desde hace tiempo se sabe que la exposición a la contaminación tiene un impacto en los seres humanos. Los síntomas corrientes son dolor de cabeza, ojos irritados, disminución de la eficacia en el trabajo, entre otros, conocidos con el nombre de Síndrome del edificio enfermo. (ver QAI para obtener más información). La filtración molecular se puede aplicar perfectamente a los sistemas de ventilación para responder a estos problemas.
Protección de los procesos de fabricación
Determinados procesos de fabricación y determinados equipamientos de control de la producción son extremadamente sensibles y difícilmente pueden prescindir de la protección de una filtración molecular. Ejemplos:
- Industria de los semiconductores (eliminación de leves concentraciones de diversos gases).
- Industria farmacéutica (eliminación de un agente oxidante, el ozono).
- Industria papelera (eliminación de gases ácidos).
La filtración molecular también permite proteger objetos frágiles y preciosos que se conservan en museos, galerías y archivos.
Protección y seguridad: Protección del medio ambiente.
Los procesos de fabricación liberan productos químicos que pueden provocar olores desagradables, incluso una contaminación dañina para la salud humana y el medio ambiente. Tales procesos son objeto de una normativa local o nacional. Por lo general, la obtención de una autorización de explotación está vinculada a la colocación de una filtración molecular eficaz y duradera que impida que los productos químicos nocivos se escapen en situación normal y, en determinados casos, en situación excepcional.
Ejemplos:
- Fabricación de espuma ligera de poliuretano (eliminación de isocianatos).
- Fabricación de abono (eliminación de varios agentes tóxicos).
- Tratamiento de residuos domésticos (eliminación de olores).


