La enfermedad del carbón es una enfermedad infecciosa aguda causada por la bacteria esporulada Bacillus anthracis. Por lo general, la enfermedad del carbón aparece en animales salvajes y domésticos, especialmente los bovinos, ovinos, cabrunos, camellos, antílopes y otros herbívoros, pero también puede aparecer en el hombre si está expuesto a animales infectados o a tejidos de animales infectados.
La enfermedad del carbón es frecuente en las zonas agrícolas. Se trata especialmente de América del Sur y Central, el sur y el este de Europa, Asia, África, el Caribe y Oriente Medio. La infección del hombre por la enfermedad del carbón se debe generalmente a una exposición a animales infectados o a sus productos en su ámbito laboral. Existen pocos animales infectados en Estados Unidos.
Si se utiliza como arma biológica, la enfermedad del carbón se puede inocular por inhalación. Su producción también es muy barata, unos 40 € el kilo. Un tubo de ensayo de un producto de salida (muestras de ántrax) puede producir un kilo de ántrax tras pasar 96 horas en un fermentador. Las muestras se pueden encontrar con cierta facilidad ya que se trata de una enfermedad que está presente en el mundo entero de forma natural. La enfermedad del carbón se encuentra fácilmente en forma de arma (esparcimiento, sistemas de distribución de aire y espacios cerrados). Al igual que los sistemas HVAC de distribución de aire, pueden constituir un vector de contaminación. El acceso a estas zonas debe estar protegido.
Los síntomas de la enfermedad varían según la forma en la que ésta se haya contraído, pero suelen aparecen a los 7 días. Una vez que se identifica la exposición al ántrax, se recomienda un tratamiento médico adecuado para las personas expuestas, ya que la bacteria puede tener unos efectos nefastos.
El hombre se puede infectar mediante las esporas de ántrax de tres formas:
Herida por ántrax cutáneo (o por la piel): La mayoría (cerca del 95%) de las infecciones por ántrax se producen cuando la bacteria penetra en un corte o arañazo de la piel, por ejemplo, durante la manipulación de madera contaminada o pieles, cueros o pelos de animales infectados (especialmente los pelos de cabra.) La infección cutánea se manifiesta como un prurito, parecido a la picadura de un insecto pero que en 1 ó 2 días se transforma en ampolla, después en úlcera dolorosa, generalmente de 1 a 3 centímetros de diámetro, con una zona negra necrosada en el centro. Los ganglios linfáticos adyacentes se pueden inflamar. En torno al 20% de los casos de ántrax cutáneo no tratados producen la muerte. El índice de mortalidad es muy bajo en caso de tratamiento antimicrobiano apropiado.- Inhalación (o por las vías respiratorias): Los síntomas iniciales pueden parecerse a los de un simple resfriado. Al cabo de algunos días, los síntomas pueden derivar en graves problemas respiratorios y un estado de shock. El ántrax contraído por inhalación puede ser mortal si el tratamiento progresa más despacio que la propia infección.
vía respiratoria o intestinal (o por la absorción de productos contaminados): La forma intestinal del ántrax puede deberse al consumo de carne contaminada y se caracteriza por una inflamación aguda del tracto intestinal. A los síntomas iniciales de náuseas, pérdida del apetito, vómitos y fiebre les siguen dolores abdominales, vómitos de sangre y diarreas agudas. El ántrax contraído por vía intestinal puede causar la muerte entre el 25 y el 60% de los casos.
La propagación directa del ántrax entre humanos es altamente improbable. Por este motivo, los pacientes no precisan aislamiento para sus cuidados o visitas. Ya que la transmisión del ántrax entre humanos no está demostrada, no se recomienda la puesta en cuarentena de individuos afectados. Las esporas del ántrax pueden sobrevivir en el suelo, el agua y la superficie durante varios años. Las esporas sólo se pueden destruir por esterilización al vapor o incineración. La desinfección de los objetos contaminados puede llevarse a cabo con una solución de hipoclorito al 0,05% (1 cucharada sopera de lejía por cada galón de agua). La destrucción de esporas requiere una esterilización al vapor. También se pueden hervir las esporas (100ºC) para su eliminación, durante 30 minutos.
En el panorama mundial actual, el bioterrorismo con ántrax podría utilizar la propagación de estas esporas con un aerosol para provocar la transmisión de la enfermedad por inhalación. La estabilidad atmosférica es un aspecto esencial para una difusión eficaz y la luz natural es un factor altamente tóxico para los agentes biológicos. Por este motivo, la noche es el momento más propicio para la difusión. Las partículas de 1 a 5 micras (partículas respirables) son las más eficaces para desencadenar una infección. Una dosis igual o superior a 3.000 partículas se considera infecciosa para el ser humano. Algunas autoridades hablan de una plaga infecciosa que tiene entre 6.000 y 8.000 esporas.
Se aplican los siguientes puntos en lo que concierne al ántrax:
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El riesgo de ataque biológico es extremadamente débil si la instalación se encuentra fuera de una gran zona urbana. De esta forma, si nos encontramos a decenas de kilómetros de una gran ciudad, probablemente no tengamos necesidad de tomar medidas precisas, excepto prever el almacenamiento necesario de alimentos, agua, electricidad, bienes de consumo, etc. en caso de falta prolongada de infraestructuras por ataques biológicos.
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La única protección eficaz contra la enfermedad del carbón por filtración de aire es el filtro HEPA. Para que sea eficaz, debe tratarse de un sistema de distribución de aire que retenga aire exterior, lo pase a través del filtro y reinyecte el aire filtrado en el edificio. El filtro HEPA genera una ligera sobrepresión positiva en el edificio, creando un efecto globo que ayuda a impedir la entrada de aire contaminado. Las unidades HEPA que no hacen más que limpiar el aire reciclado no ofrecen sino una protección débil contra un aire cargado de esporas contaminantes que podría aspirarse en la instalación, excepto si la zona afectada dispone de un sistema de protección total por sobrepresión positiva.
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Ya existe un documento para combatir las esporas de ántrax en suspensión dentro de un edificio. El documento Guidelines for the Control of Mycobacterium Tuberculosis del Centro de Control y la Prevención de Enfermedades, CDC, contienen excelentes recomendaciones para controlar este tipo de contaminante. La forma aerotransportada de la tuberculosis es también de un tamaño de entre 1 y 5 micras. Por lo que respecta al control, estas directivas proporcionan consejos sanos que permiten reducir el índice de ántrax infeccioso en el aire.
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Hay otro punto relativo a los filtros que cabe mencionar. Incluso siendo un filtro HEPA la única forma de erradicar las esporas en suspensión, éstas también se pueden eliminar, en menor medida, a través de filtros finos. Los filtros F8 EN779:2002 y superiores pueden eliminar el 97%+ de las partículas de la gama 1 de 1 a 5 micras, aunque no podemos considerarlos como una alternativa infalible a los filtros HEPA. Un filtro H10 EN 1822 (comúnmente denominado 95% DOP) ha dado pruebas de una eficacia de al menos el 99% en esta gama.
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Además, cualquier filtro de un sistema HVAC no es eficaz a menos que el aire circule dentro del sistema. Para reducir el número de partículas por pie cúbico, hay que aumentar el número de renovaciones de aire (lo que permite pasar más aire a través del filtro y reducir así el número de partículas por pie cúbico en cada paso). El siguiente gráfico muestra la importancia de un aumento de las renovaciones de aire para un tamaño de partículas dado, con una eficacia de filtración cercana al 100%.
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Un edificio comercial dotado de un sistema de volumen constante ofrece de 6 a 8 renovaciones de aire por hora. Los sistemas VAV descienden en ocasionas hasta 2 ó 3 renovaciones de aire por hora. Durante los periodos de control infecciosos (como la estación gripal, etc.), el aumento de las renovaciones de aire permite reducir el número de contaminantes infecciosos en suspensión. Si el ventilador del sistema está provisto de un conmutador para un caudal constante, se podrá aumentar el número de renovaciones de aire por hora activando este conmutador. Por ejemplo, en el gráfico anterior, un aumento de las renovaciones de aire de 6 a 15 limpiará el aire en un 99% en 18 minutos, frente a los 46 minutos anteriores.
Si se sospecha una exposición al ántrax:
- Hay que aislar cualquier objeto sospecho, incluyendo las cartas.
- Hay que aislar a todas las personas susceptibles de haber estado expuestas.
- Se debe contactar con el servicio de urgencias o las autoridades sanitarias e indicar lo que ha ocurrido.
- Alertar al servicio de mantenimiento del edificio para que detenga todos los sistemas de ventilación.
- Todas las personas susceptibles de haber estado expuestas deben lavarse las manos con agua y jabón.
- Se debe elaborar una lista de todas las personas susceptibles de haber estado expuestas y remitirla a las autoridades sanitarias.
- Se debe esperar la llegada de la policía y de los equipos especiales. Se deben acatar sus instrucciones.
Las siguientes páginas Web contienen información más amplia al respecto.


